sábado, 29 de octubre de 2011

Mi primer premio!

Qué emoción! No sabía todo lo bueno que traería cuando empezamos este blog para dar salida a todo el torbellino de emociones que vivimos en nuestro embarazo y los primeros meses de nuestro bebito...  y resulta que he conocido una nueva tribu, que ha pasado a ser uno de mis mejores apoyos... me ha encantado conoceros, sentir el apoyo, el acompañamiento, las inquietudes compartidas, los ánimos... mi nueva tribu 2.0, estando lejos estamos taan cerca...

Gracias chicas, y gracias Carol por este premio... no te imaginas la ilusión que me ha hecho, hasta se me han saltado las lágrimas al leerlo! Lo recojo encantada!


Así que tengo que hacer tres cositas:

1. Poner mis 3 canciones favoritas... Ahí van tres canciones que me gustan mucho:

- Jason Mraz: Life is wonderful. Me gusta cantarla, y el chiquitín se queda frito al instante... será porque ya la cantaba cuando estaba en la tripa... Y además, porque es una frase que yo le decía mucho cuando estaba en el hospital, temiendo que no quisiera luchar porque no sabía que la vida era mucho mejor que lo que vivió dentro de aquellas cuatro paredes que fue lo único que vio hasta que tuvo 3 meses...



- Ismael Lo: Tajabone. Esta es otra de nuestras nanas perferidas...



- Dire Straits: Sultans of Swing. Esta es una canción que me pone de muy buen humor, me encanta!



2. Contar un sueño...

Pues llevo tiempo soñando con vivir la experiencia de tener un hijo, y ya se ha hecho realidad en parte... Hoy soy más feliz que nunca con mi chiquitín, y el embarazo lo disfruté a tope, me sentía mejor que nunca en todos los sentidos, sintiendo cómo iba creciendo y moviéndose dentro de mí...

Sin embargo no todo fue como soñaba... al final del embarazo la noticia de una cardiopatía nos cayó como un jarro de agua fría y el final del embarazo fue terrible, el parto completamente al revés de como lo habíamos preparado y los primeros meses de Diego una tortura de incubadoras, biberones, separación, normas, horarios, reclamaciones, enfrentamientos con el personal, lucha por nuestros derechos, con operación de corazón incluída.

Ahora disfruto a más no poder con mi pequeño, he cogido una excedencia para no perderme ni un minuto, pero sigo soñando con el parto que no tuve, y con esas sensaciones de los primeros momentos que nos robaron. Hoy quiero seguir escribiendo aquí para liberar todo aquello, y poder disfrutar de un próximo embarazo sin miedos, con ilusión, con todo lo aprendido en este tiempo, y regalarnos a todos esa experiencia que aún añoro entre lágrimas. A nosotros porque lo deseamos con todas nuestras fuerzas, y a Diego para que vea que con su ayuda hemos aprendido lo que venía a enseñarnos...

3. Y por último, sólo me queda pasar el premio, a otras mamis a quienes leo... un beso!

Elena de Cuando llegó Lucas
Kim de El mundo de Kim
Raquel de Teteando

jueves, 20 de octubre de 2011

El embarazo, segundo trimestre

Son demasiadas cosas que contar, he tenido que dividirlo en varias partes, la primera está aquí.

Durante cada semana del embarazo iba disfrutando de mi tripa, de verla crecer, de notar cómo se movía, me encontraba genial, físicamente y en todos los sentidos. Los problemas los relativizaba, el trabajo ya no me agobiaba, sólo estaba feliz de sentir a mi pequeñín creciendo cada día…


Así que llegamos a la eco de la semana 20 muy tranquilos, confiados de que todo iría bien. Nos fuimos a La Paz, la verdad es que después de pasar por la clínica del Viso, la planta de gine del hospital estaba bastante cochambrosa. Frío fue la sensación que me dió. Todo viejo, sensación de sucio, asientos incómodos en pasillos estrechos, muchas batas blancas, frías llamadas por megafonía, caras serias... Nuestro turno en el ecógrafo…

Me tumbo. Ni hola. Empieza a mirar, no me enseña la pantalla. Silencio sepulcral… me han dicho que es un tipo borde así que no me atrevo ni a preguntar. Tic, tac, tic, tac… empieza a dictar a su enfermera. Medidas, números, parámetros… “arteria umbilical única”. Cara seria. Miro a mi hermana, enfermera, que se ha colado con nosotros, también seria. “Ectasia piélica bilateral leve”. Más serios aún. La cara de mi hermana es un poema. La del médico también. Mierda, algo no va bien. Bueno, seguro que sólo es un susto, ya sabemos lo que les gusta asustar para curarse en salud… Nos dicen que estas dos cosas no tienen porqué ser nada, pero que juntas pueden significar alguna malformación. Glups. Glups, glups. No consigo tragar. Y entonces? Entonces, le recomendamos que se haga una cordocentesis. Cómo?? Bueno, una amniocentesis también valdría, da menos seguridad pero tiene menos riesgo. Ala, traga... (cordocentesis: “consiste en extraer sangre fetal mediante la punción del cordón umbilical del bebé guiada por ecografía a través del abdomen de la mamá”, total, nada…pincha en la tripa, llega hasta el saco, atraviésalo, localiza el cordón sin pinchar al niño que ya se mueve un montón, y pincha en el cordón resbaladizo acertando a dejar la aguja en el sitio adecuado… mira, se me pone mal cuerpo solo de pensarlo).

Bueno, pues vamos a pensarlo. Toma (y me alarga una eco 4D en papel, regalo de la casa). Buf, tengo un mal cuerpo que no veas. Ni me atrevo a preguntar más, lo hace mi hermana: perdona… es niño o niña? Niño. Gracias. Hasta luego. Un niño!, vamos a tener un pequeñín! Yo no lo he podido ver, pero Javi dice que lo veía precioso en la pantalla… Qué sensación tan rara, una pedrada en toda mi ilusión y a la vez, la carita de mi niño por primera vez, taan ricoo… mi cara debe ser un cromo.

Pasamos los tres un rato largo en la sala de espera, bueno, el pasillo de espera, pensando. No nos lo podemos creer. Empezamos a decir cosas, lo que se nos ocurre. Hipótesis, supuestos, imagínates, ysis, yonomelocreos… vaya rato. Al final, gracias a las gestiones de mi hermana, es posible hablar ya mismo con la gente de genética del hospital, que nos cuenten esto de las pruebas. Así conocimos a uno de los angelitos que hay por allí: la doctora Mansilla, todo empatía y claridad. Salimos un poco más tranquilos (si es que cabe la tranquilidad en este momento), haremos una amnio. No creo que pudiera llevar tranquila el resto del embarazo sin saber qué está pasando… Joder, una amnio, creía haberme despedido de ese fantasma hace ya unas semanas! Yo que no iba a hacerme casi pruebas lo estoy clavando!

Por suerte, somos “de la casa”. Todo va rápido. La amnio al día siguiente. Le tiendo el papel a la enfermera, mi mano no lo quiere soltar. Pase.

Entro en la sala del ecógrafo, me reciben 5 personas muy serias, una estudiante al mando, el médico detrás. Empiezo a llorar. Señora, si se va a poner así y aún no hemos empezado…, la prueba es difícil, piénseselo bien. Sigo llorando, ahora no sé si es más fuerte el miedo que tengo o las ganas de darle a este tío una patada en la boca. Me saltan todos los miedos, todos los prejuicios contra el hospital, no soy capaz de parar de llorar. Noto como entra la aguja, son muchas capas, me quedo petrificada llorando. Cierro los ojos, visualizo la aguja rompiendo la bolsa y se me pone un nudo en la garganta, veo a mi niño flotando, huyendo de esa cosa punzante. Deseo que no se estropee todo con esta prueba, no me lo perdonaría… Ya está. Salgo de la sala, me pongo a llorar a todo llorar, apoyada en una pared y mareada del shock, “no me lo perdonaría”… Me recoge una enfermera y me pasa a una sala y me dice que me tumbe. El corazón a 500 revoluciones. No noto a mi pequeño. Solo noto el nudo en la garganta.

Me dicen que repose unos días. Metida en la cama, sin moverme. Las horas no pasan. A veces no lo noto, y solo vuelvo a respirar cuando siento otra vez que está ahí. No hago otra cosa que mirar su cara en la foto que nos dieron y llorar. Tres días eternos, al tercero, ya no aguanto más. Hablo con mi hermana y me dice que va a pasar por la consulta de genética, me llama al rato: está bien. El primer análisis rápido está bien. Síndrome de Down y otros dos síndromes relativamente comunes descartados. Respiro, lloro, río, lloro... Espero unos días más en reposo, no quiero ni pensar en una fisura en la bolsa, me da pánico moverme.



Después de unos días, me siento con ánimos de ir a trabajar, así que el lunes me planto en la oficina, cuento mi periplo, “menos mal que ya ha pasado el susto”, ya puedo hacer vida normal… Esa noche, noto un poco de líquido… horror. La imagen de una fisura en la bolsa me retumba. Vuelve a mi cabeza el “no me lo perdonaría”. Así pasamos otra semana de reposo con el alma en un hilo, sustos a media noche,… y un dolor de cuerpo terrible de no cambiar de postura…

Después de todo, los días van pasando y la cosa va quedando atrás, los análisis finales salen bien. Parece que todo ha quedado en un susto. Joder que susto. Y ahí está la ectasia, que una vez descartadas las malformaciones, no se nos olvida que había un problemita en el riñón… bueno, ya parece un mal menor y además, lo normal es que se corrija solo durante el embarazo...

Las siguientes visitas con el gine del ambulatorio van de mal en peor. Chascarrillos cutres, “cómo que no te quieres hacer esa prueba?”, “no quiera usted tanta información”… Al final me hago la curva de la glucosa, a mi pesar. Pero se acabó. El ginesaurio se ha dejado ver… salimos por patas, cambiamos de sitio, nos vamos a Puerta de Hierro. Que si no, entre este tío y La Paz nos van a amargar el embarazo. Con lo bien que yo me encuentro y parece que va saliendo todo mal, cuando en realidad… no hay nada mal!. Seguiremos el tercer trimestre en Puerta de Hierro, pero ya nos ponemos en contacto con la matrona que nos llevará el parto en casa, no quiero más hospitales ni en pintura! Sólo quiero disfrutar de mi embarazo!

Las visitas con Anabel nos encantan, salgo empoderada, segura de mí misma, confiando en mi capacidad de gestar y parir, me dan fuerza. Qué distinto… Qué diferente forma de vivir el embarazo, entre miedos o disfrutando, menudo cambio… Qué maravilla es tener un hijo creciendo dentro! Ver la tripa crecer, sentirlo moverse, saber que se siente bien ahí…

Y aún queda más... continúa aquí.

martes, 11 de octubre de 2011

El embarazo, primer trimestre


Bueno, poco a poco me voy atreviendo con el tema por el que empecé el blog... ya he conseguido ponerme a contar mi embarazo, que es como una mala película de terror y suspense. He acabado con el primer trimestre y he acabado agotada, así que irá por fascículos... este es el primero:

Después de un par de años de espera, de tristezas e ilusiones, ansiedades, agobios, pruebas, citas para dentro de 4 meses en la seguridad social… al final había un bicho. Ureaplasma urealyticum era su nombre. Antibiótico unos días. Y ale, a la siguiente, dos rayas en el test.

A partir de ahí, comenzó la historia de nuestro embarazo, que da para escribir un libro pero que voy a intentar abreviar en unos párrafos…

Bueno, todo empezó un poco antes, con una infección de muelas. Ésta te la tienes que quitar. Así, antibiótico (madre mía, años sin tomar medicación y de repente sobredosis… cosas de la vida), radiografía… firme aquí si no está embarazada. Mire, no creo que lo esté, porque llevo dos años queriendo estarlo, pero ahora mismo no le puedo asegurar… bueno, entonces no podemos hacer esta radiografía, vuelva cuando le baje la regla… nunca volví. Eso sí, esta muela que sigue conmigo ha hecho que tenga que lavarme los dientes hasta después de comer un pistacho.

Bueno, pues cuesta creerlo después de tanto tiempo, pero es así… estoy embarazada. Toma y toma.

Después de lo de la otra vez, pasando de hacernos ecografías antes de la semana 11, total para qué… vamos a enfocar este embarazo con las mínimas intervenciones, nada más que las pruebas inevitables. JA. Ja, ja, ja.

Bueno, pedimos hora en el ambulatorio para la primera analítica, la del primer trimestre. Me la hacen. Me dan hora para el gine que me corresponde. No le conozco. Meto su nombre en internet y sólo salen sapos y culebras… ginesaurio a la vista… uf, qué pereza. Vale, llamo para pedir con el que he leído que es un poco mejor en ese centro de salud, y resulta que está de vacaciones, así que me dan hora para más adelante, pero me voy a tener que hacer la eco y el screening por el privado.


Semana 11, vamos a un ginecólogo privado en El Viso, él único que me da hora para una ecografía dos días después, varios mercedes a la puerta, la clínica del pijerío absoluto, la sala de espera más grande que toda mi casa, mola, me digo, total para eso pago el seguro. Bueno, 3 horas de espera para entrar a una consulta de 2 minutos. El colega, bien repeinado, con el ego bien arriba, moreno de rayos uva, barbilla alta de “las mujeres me necesitan” me hace dice que me va a hacer la eco pero que ellos la suelen hacer en la semana 12, no en la 11, le digo que qué bien, a ver cómo sale. Y después de hacérmela de mala gana y decir, bah, esto no vale para el screening, eso es la semana que viene, mira, no mide suficiente, “ya-te-lo-decía-yo” (ala, nuestro primer momento robado, la primera vez que lo veíamos, no pudimos disfrutarlo…). Y toma ecografía gratis, me podría haber preguntado, porque no me la habría hecho, imbécil. A cuántos ginecólogos piensas ir?, me dice… Y qué estas tomando? Y eso quién te lo ha mandado? Mandan cualquier cosa, y luego los problemas… vaya, no nos estamos gustando mutuamente, pero ya no hay vuelta atrás, necesito esa prueba. Quiero otra analítica, me dice. Pero si ya me hicieron una en el ambulatorio. No, esa no me vale, aquí queremos la nuestra. Otra analítica, ale. Todo doble, qué gasto más tonto. Y qué cabreo… empezamos bien con lo de las no-pruebas…

Semana 12, eco, todo bien, menudo alivio… y qué momento tan bonito, el enano saltando ya, no quería que lo midieran, jaja!. A los pocos días, volvemos a la consulta del ginepijo, a por los resultados, nos citan en otra mansión en el barrio de salamanca. Tumbese y descúbrase la tripa, me dice la enfermera. Para qué? Pues para una eco (la tercera en tres semanas). Ah, es que no quiero hacerme otra eco. Pues es que en esta consulta se hace ecografía cada vez que se viene, más o menos cada 3 semanas… (ostras, menudo negocio, eh?) Ya, pues que no quiero. Ah… no?... Ah... Ojos como platos. Ehhh… bueno… pero “bajo-su-responsabilidad”, eh?? Qué sí, que sí… que vale. Bueno, de esta me he librado… Tiene ahí MI analítica? Déjemela ver… No, no se la puedo dar, se la dará el doctor (Dios)… Joder con los pijos estos, no es mía la analítica? Entramos a la consulta, una habitación de 7x7 metros con cuadros de 2x2 y mesa de 2x3. Hombre, usted por aquí, pensé que no volvería… Pues ya ve… Bueno, la analítica está bien. El screening bien, riesgo “no-se qué-número”, va a querer anmiocentesis? Cómoooo??? Amniocentesis? (sí, cuarto y mitad, no te jode?) Hay algo mal? Qué riesgo es ese??? No, el riesgo es “no-sé-qué-número”, …es (…suspense…)… bajo… Ahhhh, uf, joder qué susto (cómo les mola asustar, eh? Usted lo que quiere es asustarme para luego salvarme? Parece que sí, a las mujeres que he conocido allí les encanta, “es majísimo”, “menos mal que le conocí, me casaría con él”, “mi parto guay, me programaron la cesárea porque en la semana 12 tenía la placenta previa”.… ufff, qué grima!) No, no la quiero. Ah, vale. Salimos de allí pitando.


Semana 13. Bueno, ha llegado el momento de conocer a mi “súper-ginecólogo-seguro-que-va-a-ser-guay” del centro de salud, le llevo todos los papeles acumulados hasta el momento. Le cuento mi vida. Comparado con el anterior, nos pareció simpaticote, graciosete… (no debe estar acostumbrado a que sus pacientes le hagan tantas preguntas, le debí resultar un ejemplar curioso, le debí hacer gracia, vamos) Nos da cita para dentro de unas cuantas semanas… bien! Bueno, no es el ginecólogo de mi vida pero para hacer el seguimiento y que me mande las pruebas ya está, nosotros estamos empezando a pensar en el parto en casa….

Continua aquí...

lunes, 10 de octubre de 2011

Sobre la estimulación precoz

Os dejo aquí un articulo más que interesante de Esmeralda Solís sobre la estimulación precoz:

"DE LO INNECESARIO DE LA ESTIMULACION PRECOZ EN UN TIPO DE CRIANZA RESPETUOSA"

INTRODUCCION

Estos últimos meses más de una y más de dos madres me ha consultado como Pedagoga mi opinión acerca de la aplicación de programas de estimulación temprana a sus pequeños.

Hace tiempo que reflexioné sobre el tema allá en la facultad y en mis primeros pasos profesionales. Volví a planteármelo hace más o menos ocho años en una primera pérdida, y luego se presentó de nuevo en el nacimiento de mi pequeña. Volví a pensarlo cuando tenía seis meses la pequeña y desde entonces mi opinión actual no hace más que reforzarse evolucionando bastante desde mi época de no-madre.

Voy a intentar que quede claro y conciso. Yo trabajé hace tiempo con niñas y niños afectados de autismo, síndrome de Down y deficiencias/discapacidades (no me gusta ninguno de los dos términos) mentales de diversa índole. Por aquel entonces pensaba y opinaba que era necesaria una buena estimulación temprana, cuanto antes y más intensa mejor, cuantas más personas y especialistas participaran mejor. Y me planteaba que si esa estimulación marcaba una diferencia tan grande en niños con esas necesidades especiales, ¿Qué no podría hacer por niños y niñas con sus capacidades físico-mentales y sensoriales intactas? Pues hoy día yo opino que estaba muy equivocada y que mi planteamiento de aquella época dependía de la idea “implantada” que tenía sobre qué era ser madre, es más, qué era ser madre consciente y lo que yo pensaba en aquel entonces sobre qué era criar a un bebé. Mi concepto sobre la figura materna también ha evolucionado de una forma paralela.

Actualmente, con mi forma de crianza orientada al respeto, con apego, con cercanía y respetando los ritmos del bebé, creo que sobra toda estimulación temprana (así que podemos sumarle otro efecto positivo a corto-medio y largo plazo a la crianza respetuosa y con apego) y creo que aplicar ese tipo de técnicas solo imprime la maternidad o paternidad de exigencias vacías, y de estrés innecesario.

Vamos a comenzar por el inicio, dándole forma al concepto de estimulación temprana y/o precoz y viendo para qué sí está orientada, a qué publico sí es imprescindible aplicarse y sus bases.

Para luego poder entender mejor mi planteamiento, que opino no es extensible al resto de niños (eso dependerá de su círculo social de crecimiento) aviso de que para nadaintento decir que con el niño no hay que hacer nada (nada más lejos de mi intención que eso) Es justo al contrario, un niño apegado recibe una estimulación muy valiosa y no necesita más. Yo voy a intentar argumentar en contra de la sobre estimulación que tan de moda se está volviendo a poner de una forma peligrosa a mi entender.

El concepto de estimulación temprana es variado y múltiple. He revisado la bibliografía que tengo disponible de mis estudios de Maestra de Educación Especial y Pedagoga, y tenemos varias definiciones (no todas ellas válidas). A continuación plantearé varias y a lo largo del artículo explicaré con cuáles estoy de acuerdo, con cuáles no y porqué.

Obviamente cada cual puede quedarse con la que más le guste, de toda esta ristra de definiciones, yo me quedaría solo con dos de ellas.


DEFINICION DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA
  • Mejorar o prevenir posibles déficits en el desarrollo del niño, aprovechando su momento de mayor plasticidad, creando un ambiente estimulante y respetando en todo momento el desarrollo madurativo de cada uno. (Prevenir? En esto se apoyan los programas de estimulación temprana ofrecidos para bebes sanos en todos sus niveles).
  • Está dirigida a favorecer el vínculo desde lo emocional entre el bebé y su mamá, el verdadero estimulador es la mamá, por ello un terapeuta debe ayudar a fortalecer la relación y apuntar hacia el mejor desarrollo integral del niño para el logro de una personalidad sana, segura e independiente, dando confianza y guiando a los padres especialmente cuando existe angustia, culpa e inseguridad frente a un bebe que no es el esperado, pero lo que sí deben entender como papas que siempre se puede estimular desde las capacidades que todo individuo trae, a través de las caricias, del contacto corporal, del aprender a comprender y entender los tiempos y necesidades de cada bebe según el entorno donde se desarrolle y aprendiendo a usar los recursos con los que cuenta la familia. (No está mal, se acercaron mucho)
  • Disciplina dedicada al abordaje terapéutico de bebes y niños pequeños con problemas del desarrollo, atendiendo así todos los aspectos del mismo, pero siempre teniendo en cuenta que es la constitución subjetiva la que hace eje en las producciones del bebé. (Terapia, terapia, para una que nombra un bebé).
  • Según la pedagogía Waldorf, método erróneo y contradictorio, que en nada beneficia el desarrollo del párvulo. La estimulación temprana, es el adelantar de un proceso del niño, proceso natural como lo es el crecimiento físico y mental, así como el desarrollo motriz. Estos anteriores, desarrollados por el niño, según sus capacidades y necesidades, sin estar urgidos de unas aceleradas exigencias que el párvulo no desarrolla de acuerdo con sus necesidades sino por la de sus padres. (No es que esté en desacuerdo, es Waldorf…pero y los bebes?)
  • La estimulación es dar información que puede ser recibida por los sentidos. La riqueza de estímulos, intensidad, frecuencia y duración adecuados, producen un buen desarrollo al cerebro. y temprana es antes de lo que la sociedad cree necesario para llegar a la madurez neuronal. (El que la entienda que me la explique)
  • Es potencializar al máximo las capacidades del niño en sus primeros años de vida. (El resto de su vida no importa).
  • Desarrollar al máximo las capacidades del niño, a través de técnicas y variados métodos que ayudara al niño a desarrollarse. (Niño, niño, pero esto se aplica con bebés).
  •  Es toda aquella que se brinda al niño desde el momento de su nacimiento. Con carácter de diagnóstico y tratamiento adecuado. (Diagnóstico y tratamiento, nada más).
  •  Parte desde el nacimiento del niño y para ello se requiere de la participación y colaboración de la triada familiar, con el fin de potencial las habilidades, capacidades y debilidades del niño para un próspero aprendizaje de carácter significativo. (Nacimiento del niño…¿No nacen siendo bebés?¿debilidades?).
  •  Programa que ayuda al niño desde su nacimiento a crecer rodeado de estímulos y cosas nuevas que le harán aprender. Desarrollándole cada uno de sus sentidos y sus capacidades y habilidades cognitivas y físicas. Todo esto le ayudara a desenvolverse mejor en su medio. En este tipo de programas intervienen psicólogos, médicos, maestros y como parte fundamental los padres. (No está mal pero olvida los sentimientos).
  • Conjunto de técnicas y herramientas que tienen por finalidad potenciar aquellas capacidades que poseen algún tipo de déficit, así como también sirven para desarrollar correctamente las capacidades individuales. (¿Es un coche o un bebé?).
  •  Es el conjunto equilibrado y metódico de estímulos de tipo sensorial, afectivo, social e intelectual que permiten al menor lactante o preescolar, desarrollar sus potencialidades en forma armónica y prepararlo, también, para el aprendizaje escolar. (Orientado a la escuela, para esta definición no existe nada fuera de la escuela).
Como veis, existen definiciones para todos los gustos, y no las más elaboradas son las mejores o más acertadas. Para mí la correcta sería:

Disciplina dedicada al abordaje integral de bebes y niños pequeños con problemas del desarrollo sensitivo, motor o mental, atendiendo así todos los aspectos del mismo y pretendiendo mejorarlas y darle capacitaciones y habilidades necesarias para su vida diaria.


Sobre todo es la correcta (siempre desde mi opinión) porque primero, lo sitúa en edad, bebe y niños pequeños y deja claro que no todos, sino solo aquellos que tienen algún problema. Y no solo un problema motor o mental, sino también sensitivo. Afrontándolo desde todas sus facetas e intentando mejorarlo y capacitar y habilitar.

Deja claro que no es para todos los niños y bebes y esto es lo que me preocupa de los programas que los padres aplican hoy día de forma indiscriminada, que se aplica a todos y para todo. Sobre estimulando a los pequeños y causando estrés, físico, emocional, mental y económico (que aún no encontré un método que sea barato, en realidad si, atención, cariño, crianza con apego, pero eso es tema de los siguientes capítulos).


COMPARANDO SITUACIONES

Ahora viene cuando la matan, ¿Entonces no le viene bien a un niño que tiene todas sus capacidades perfectas y en correcto desarrollo que sea estimulado para aumentarlas? Mi respuesta es clara, no con un pero… Pero dependiendo de la forma de crianza o educación (véase que para mí no es lo mismo educar que criar).


No atendiendo a lo siguiente: Un bebé que está integrado en la vida diaria de sus padres desde su primer minuto de vida, que es atendido, que se juega con él, que se respetan sus ritmos, que es tocado, acariciado, hablado, mimado, mantenido cerca…ya está recibiendo absolutamente toda la estimulación que precisa para su crecimiento.

Aquí es donde entra mi teoría de que la crianza con apego favorece este desarrollo y asegura esa estimulación. Voy a proponer dos casos y probablemente llegareis a la misma conclusión que yo. ¿Cuál de estos dos bebés recibe la estimulación necesaria?





ENTRANDO EN DETALLE (crianza con apego vs “educación tradicional”)

Quizás aquí es donde tiene cabida mi diferenciación de la crianza con apego y la “educación tradicional”. 


El entrecomillado no es gratuito, es difícil ponerle nombre a lo hoy se ve como “educación tradicional” porque el término tradicional está mal utilizado y el de educación también a mi parecer (pero sería tela para cortar otro traje diferente que el que tenemos entre manos, en otra ocasión…)

ALIMENTACION

Alimentación materna vs Alimentación artificial

Mi hija y yo llevamos una f
eliz lactancia de más de dos años y pensamos ambas continuar por mucho más tiempo. No voy a entrar al debate de si dar la teta es mejor para la pareja madre-bebe que dar el biberón con leche artificial porque creo que no existe tal debate. Los estudios científicos son tan claros y evidentes que creo no se puede rebatir al respecto, la teta es lo mejor, y otra cosa ya es la voluntad-intención-posibilidades-información de la parte adulta. Lo que si asevero tajantemente es que la información es poder en este campo y está ahí, solo hay que querer-saber buscar y no quedarse con lo que nos cuenten nuestras madres, vecinas, abuelas o amigas. Creo firmemente que una de las obligaciones de cada futura pareja de progenitores es la búsqueda de información veraz y contrastada para poder llevar a cabo adelante el más importante “trabajo” de sus vidas, ser padres.

Como puede ser bastante esclarecedor yo comienzo mi búsqueda de mi forma de ser madre, estando aun embarazada de tres meses ¿Pronto? Pues no, creo que más bien tarde porque desde que se cuela en tu cabeza la inquietud de ampliar la familia, tu primera decisión debería ser qué camino seguirás al lado de tú bebe. Mi primera reunión en la Liga de la Leche precisamente vino derivada de esa búsqueda y a partir de ahí estudiar, investigar y formarme fue mi prioridad absoluta.

Por lo tanto, ¿Qué parte me interesa de la alimentación? Con la intención, con la actitud, con el pensamiento de que hay dos formas de ver la alimentación.

He observado, en reuniones con madres, en foros, en cursos de preparación al parto, que se pueden observar dos formas de enfocar la alimentación de un bebe.

La primera es ver al bebe como un sujeto que recibe y ya está, yo le doy, el recibe y hasta aquí hemos llegado. Mantengo una distancia virtual porque es hora de comer, no de jugar y listo. Aislando de estímulos.

Y otra posibilidad es contemplar al bebé como un sujeto altamente activo en el acto de alimentación ya desde los inicios. Es entender ese instante como el momento ideal para cruzar miradas, intercambiar caricias, canciones, para hablar, para establecer contacto...para estimular en general.

Por eso separo la vía de alimentación de la forma de ofrecerla, porque he visto dar muchas tetas desde la distancia con frialdad y sensación de obligación y sacrificio e incluso dejadez, y eso resta la parte de alimentación emocional y afectiva que debería ser inherente al acto de alimentar a tu bebe. Y por otro lado también he visto dar biberones de leche artificial con un amor que desborda, con los ojos enlazados y los cuerpos fusionados, que es como siempre debe alimentarse un bebe, al margen del envase, para que la alimentación sea plena y no solo nutritiva. Espero que se entienda y por si acaso me repito, soy fiera y dura defensora de la lactancia materna como la vía adecuada y segura de alimentar a un bebé pero las formas,
hablando de estimulación como es el caso, tienen mucho que ver.

Alimentación complementaria

Siguiendo mi línea ésta será una fase de altísima estimulación si es bien llevada y creo que continúa influyendo mucho la forma de hacer las cosas. En muchas ocasiones las personas no se paran a pensar porqué hacen las cosas de una u otra forma con sus hijos:

¿Porque le dice el pediatra que es así? La infalibilidad no es una de las características de este grupo profesional-personal y muchas de sus opiniones en cuanto a alimentación pueden ponerse en cuarentena (personalmente creo que debemos ser críticos con toda la información que nos llega, incluyendo este articulo).

¿Porque lo dice su madre-suegra? A esto se me ocurre una pregunta ¿Ellas por qué lo hacían así? Porque la generación de padres de ahora tenemos la “mala suerte” en general de provenir de un grupo por edad de progenitores a los que pilló una época de cambio profundo pero con un pie en cada orilla y por lo tanto arrastran unas costumbres antiguas mal adaptadas y unas modernidades mal entendidas. La mayoría de los padres actuales, de entre 30 y 40 años, provenimos de madres con gran intervención en partos, pospartos, con una tasa bajísima (salvo honrosas excepciones) de amamantamiento y con un seguimiento de consejos médicos a rajatabla porque el médico era dios o poco menos (como el alcalde, el cura y el maestro del pueblo ¿os suena?). Eso sí, generaciones previas a ellos, ancianos ahora, sí nos contemplan en ocasiones con nostalgia cuando llevamos porteados a nuestros bebés, les amamantamos, o les mimamos y atendemos.

¿Porque es lo que ve hacer en su núcleo social cercano? Es complicado, y lo digo por experiencia, ser pionero en tu círculo social cercano, pero por otro lado tiene la sorprendente y enriquecedora ventaja de conocer gente nueva y estupenda que recorre tu mismo camino, en tu línea similar, y con los que puedes debatir, compartir, enseñar y aprender de una forma que quizás no pensaste poder hacer. Por otro lado tengo la opinión personal que seguir a la manada cual borrego no es la forma más divertida y estimulante de vivir, puede que sí la más fácil, pero no la mejor desde mi punto de vista. El qué dirán sobra cuando se trata de nuestros hijos.

Reorientando el tema… Llega la alimentación complementaria a nuestras vidas, y salvando de nuevo la vía de alimentación, las formas marcan la diferencia si de estimulación hablamos.

Suponiendo que el puré es dado y la verdura es ofrecida observemos lo siguiente (aquí podría hablaros de Baby Lead Weaning o alimentación autorregulada, pero eso se lo dejo a expertas como Eloísa López en http://maternidaddiferente.blogspot.com).

No es lo mismo sentar un niño pequeño en una trona con un plato de puré (podría decir comida pero es distinto) en nuestras manos y cucharada tras cucharada dárselo sin prácticamente descanso, con el único objetivo de nutrirlo porque es la hora y punto.

Otra cosa muy distinta, es dejarle experimentar con la comida, probar distintas texturas en mano y en boca, distintos tamaños, jugar con los colores, explicarle qué es cada cosa que prueba, dejarle paladear y en definitiva disfrutar de la estimulación de la comida. Para el niño cada comida es una experiencia nueva y enriquecedora de la cual no podemos substraerle. Debe probar, debe jugar, si nunca le dejamos tocar una cuchara no sabrá usarla (y posiblemente luego nos extrañará) Si nunca toca la textura de un alimento en distintas formas de cocinado ¿cómo lo diferencia luego?


Un ejemplo muy visual es el siguiente:


En un plato de puré de verduras el sabor es homogéneo, el color es homogéneo, la temperatura es homogénea, hasta el ritmo de ingestión es homogéneo.

En un plato de la misma verdura que el puré anterior, en trozos pequeños, se mezclan diferentes texturas, distintos sabores (por separado y juntos), cada vegetal tendrá un punto de temperatura diferente y cada uno tendrá un tacto distinto en mano y en boca.

JUEGO Y CUIDADO

El juego con los pequeños. Ésta es una gran baza y la gran desaprovechada. Muchos padres y madres se toman el juego como algo “obligatorio” que tienen que hacer con sus hijos y lo colocan en el mismo nivel que atender sus necesidades básicas y, en realidad sí están al mismo nivel, pero de una forma distinta…

Los bebés y los niños aprenden jugando, disfrutan jugando, crecen jugando e interaccionan jugando, por lo tanto todo debería ser juego y de ese modo estímulo.

Cuando hablo de que la estimulación temprana no es necesaria, no hablo del juego, no está incluido en el lote, igual que la música, el baile, los masaje, etc. Lo que no creo necesario son proyectos de estimulación, libros de estimulación, programas de estimulación.

Así que en resumen lo suyo no es aplicar un programa X o Y de estimulación temprana con nuestros bebés. Lo adecuado es interaccionar con ellos en todo momento ajustándonos a sus necesidades, respetando sus ritmos, adecuando los juegos, escuchar música juntos, disfrutarlas y vivenciarla. Bailar y danzar juntos, disfrutar del balanceo en compañía, especialmente de la compañía. Vivir juntos, con ellos y para ellos, compartir vida.

Por eso mismo un baño es buen momento de juego y de estimulación, un cambio de pañales el momento propicio de un masaje y un cambio de ropa estupendo para trabajar la propiocepción de los pequeños. Un ratito de teta un momento ideal para una sesión de mimos, caricias y calor. No hace más falta, ni más ni menos.

TRANSPORTE Y VIDA DIARIA

¿Qué voy a contar del porteo que no se haya dicho antes? Es una forma de estimulación con un potencial enorme. Los bebés que son llevados porteados con sus padres o cuidadores disfrutan de un panorama ante la vida mucho más amplio que aquellos que no lo son.

Los estímulos sensoriales, físicos, emocionales y psicológicos que recibe un bebé porteado no tienen precio. El bagaje que les proporciona, y el bienestar a corto, medio y largo plazo no son comparables con nada.

Me he dado cuenta a lo largo de todos los talleres impartidos y los asesoramientos con padres interesados en porteo, que es una buena forma de iniciarse en una crianza más respetuosa y más ajustada a los pequeños. En más de una ocasión he comentado que es la puerta o brecha de entrada por la que se cuelan, en muchas ocasiones, otras características deseables en una crianza de este tipo… mi forma de crianza.

Un bebe porteado está viendo lo mismo que el adulto que lo portea, escucha lo mismo, disfruta de todas las interacciones en las que participa ese adulto y por lo tanto recibe un nivel de estimulación muy superior al que recibe estando en una trona, hamaca o carrito.

Estará cerca cuando compramos, cuando cocinamos, cuando bailamos, cuando paseamos, se dormirá balanceándose al ritmo de nuestro movimiento y lo hará arrullado por el ritmo de nuestro corazón y respiración. 


 
Probablemente me dejo cosas en el tintero, probablemente en otras he profundizado demasiado. Me apoyo en mi experiencia, en lo que veo día a día y en lo que tengo contrastado.

Creo que mi postura ha quedado clara ¿Estimulación precoz? Si, para el bebé que lo necesita realmente, no para todos por sistema o gusto. El amor, cariño, protección y calor de una madre o un padre no se puede sustituir con un programa de estimulación de ninguna manera.


Esmeralda Solís
Pedagoga, asesora de crianza, porteo y Doula
Octubre 2011
Siriñadas (www.sirinadas.com)
sirinadas.com@gmail.com 

viernes, 7 de octubre de 2011

El método Estivill funciona

Y vaya si funciona... ahora ya sé porqué...

El método Estivill consiste básicamente en dejar llorar a los niños para que se duerman, bajo la premisa de que cada vez llorarán menos, y aprenderán a dormir. Se puede leer un resumen aquí. Yo lo leo y me parece una broma...

Ayer, mi pequeñín estaba lleno de mocos, llenito, un tapón que no le dejaba respirar por la nariz. A la hora de acostarnos, con un hambre terrible, quería comer y no podía. Se tiraba a por la teta desaforado, daba una chupada, intentaba respirar y no podía, soltaba la teta, tragaba tosiendo, y a llorar. Así un montón de veces.

Al cabo de un rato repitiendo ese desesperante bucle, durante el cual  los nervios, el hambre, la frustración y el sueño iban a más, el llanto pudo con todo lo demás. El chiquitín estuvo llorando desesperado un rato que a nosotros se nos hizo eterno. Y al final, cayó rendido, triunfó el sueño. Un sueño más profundo que ningún día. Un sueño que venía del agotamiento, y que pudo hasta con el hambre.
Para nosotros fue uno de los peores momentos desde que estamos en casa los tres. Porque no queremos que llore, pero no podíamos hacer nada, estabamos tan frustrados como él. Al final cogió el sueño y pudo descansar, pero el disgusto, los nervios, el mal trago, la desesperación de que no le pudieramos consolar... esos, se durmió con ellos... Y nosotros, agotados, también. Pero hoy me he levantado con mal cuerpo. No se descansa igual cuando te acuestas después de haber pasado un mal rato.

Y entonces, esta mañana me he quedado dandole vueltas, pensando, sintiendo pena por todos esos niños que cada noche se acuestan así, porque sus padres, voluntariamente han decidido que así es como deben aprender a dormir, contentos tras comprobar que efectivamente al final el niño se duerme... que sí, que se duermen, yo lo comprobé ayer...

Este señor va a sacar otro libro que tanta gente comprará porque quiere lo mejor para su hijo y quiere enseñarle a dormir... y yo no quiero dejar de escribir aquí porqué no hay que utilizar este método:



  • Porque es ante todo una falta de respeto al niño. Nunca a un adulto lo tratarías así. Si tu pareja, tu  madre, tu amigo lloran... corres a preguntar qué pasa y porqué se siente así y tratas de consolarlo... por qué tu hijo no se merece esto? Si este tipo de entrenamiento se hiciera con otras personas, se llamaría maltrato. El respeto a cualquier persona, incluidos los niños, incluye el respeto a sus ritmos naturales.
  • Porque es un engaño. Porque sí, se duermen, pero este señor no cuenta en su libro que el daño queda. La inseguridad, el miedo a la oscuridad y a la noche, la sensación de que a papá y mamá no les importa que llores, el hecho de que tus necesidades no son importantes... Aún no han estudiado cómo andan de autoestima los niños educados con este "método" al cabo de los años. "Un niño que siente miedo y cuyo llanto no es atendido, segrega adrenalina y otras sustancias que hacen que en todo su organismo se active un estado de alerta (igual que te ocurre a ti en situaciones de peligro). Llega un momento en que la amígdala, una parte del cerebro emocional, se colapsa. Entonces el organismo empieza a segregar nuevas sustancias (endorfinas, serotonina) para combatir ese estado de alerta, pues no se puede mantener por demasiado tiempo. Es entonces cuando el niño, drogado por su propio organismo, se duerme. ¿Ha aprendido a dormir? No. Se ha autodrogado" (Dormir sin Lágrimas, Rosa Jové). En esto es que se basa el Estivill. Cuanto más pequeño es el niño, mayor es el estado de shock al que se le somete.
  • Porque implica actuar en contra de tu instinto como madre o padre. No hay nada que taladre más el corazón y los oídos que el llanto desazonado de un niño, y tu reacción instintiva es socorrerlo. Para no hacerlo tienes que morderte las uñas y tragarte el nudo de la garganta. Porque es antinatural.
  • Porque el niño no es un robot a quien hay que adiestrar en base a unas tablas con números. Necesita tu compañía y tu contacto, más aún por las noches. Es un niño y durante sus primeros años se están formando su personalidad, su autoestima, su concepto de la vida y de sí mismo. Pensar en el niño como en un ser manipulador por naturaleza dice muy poco de la conexión de los padres con la vida.

El método Estivill funciona, vaya si funciona. Los niños duermen. Autodrogados pero duermen. Con miedo pero duermen. Adiestrados pero duermen. Ya han aprendido "quién manda aquí".

Es importante que en una sociedad patriarcal y jerarquizada como esta, donde las emociones, la maternidad, la conexión con la vida están bajo mínimos... las cosas queden claritas desde el principio. Este niño tiene que aprender que sus deseos y necesidades no son importantes. El sistema necesita gente que no piense, que acate las normas, que no pregunte, que no se rebele. Que el amor, la naturaleza y el instinto no existan. Así que en este contexto, el método Estivill es un chollo, y además funciona.

Dejo aquí una página con un montón de información sobre el método, sus consecuencias, estudios sobre el llanto de los bebés, sobre el sueño y muchas cosas más. Y un libro que para nosotros ha sido genial:

miércoles, 5 de octubre de 2011

Cooletes molones!

Aquí van unas fotitos de los Cooletes que nos enviaron el otro día Silvia y Elaine... son preciosos... gracias chicas!




Se nota que están hechos con tanto cariño... ;)  Ya los hemos estrenado!



martes, 4 de octubre de 2011

#ConciliacionRealYa


Queremos criar a nuestros hijos!

sábado, 1 de octubre de 2011

En nuestro barco se come ecológico

En este barco pirata, al mando de la cocina estoy yo, Garrapata.

Hoy no voy a mostrar ninguna receta, sino las razones por las que comemos ecológico y nos decantamos por el consumo de productos locales.

Los alimentos ecológicos (o BIO u Orgánicos), aunque cada vez más extendidos, aún siguen siendo unos grandes desconocidos para la mayoría de la gente, y me gustaría explicar por qué, en estos tiempos de big macs, telepizzas y comidas precocinadas, creemos que es importante, y merece la pena, dedicar un poco de tiempo a cocinar con amor para la familia, prestando especial atención a las materias primas, que es de dónde salen (o deberían salir) el sabor y los nutrientes de nuestras comidas. Y es que somos lo que comemos...

Antes de nada una reflexión al aire sobre la falta de interés por una buena alimentación de nuestra generación. ¿Cuánta gente de nuestra generación (incluyo en ella a aquellos entre los 25 y los 40 más o menos, aunque lo que viene detrás pinta aún peor) es capaz de cocinar más allá de un huevo frito y un filete a la plancha? En la generación de nuestros padres no creo que hubiera una sola familia en la que no se cocinara a diario...

Y a raíz de esta pregunta, otra... ¿Serán nuestros hijos la primera generación que se desarrolle con una alimentación peor que la de sus padres? Yo creo que en la mayoría de los casos sí. Y esto no sólo se debe a que la gente ya no cocina, sino también a la calidad de las materias primas. Las hortalizas de invernadero fumigadas, animales alimentados con piensos transgénicos (que aún no se pueden comercializar para consumo humano, pero sí para consumo animal), peces que crecen en mares contaminados... y un largo etcétera...

Por eso, abogo por una alimentación casera, natural, y en la medida de lo posible, ecológica y local por los siguientes motivos:
  1. Porque son mucho más sanos, están cultivados sin fertilizantes ni pesticidas, que son venenos que, en pequeñas dosis, nos comemos con cada alimento no ecológico que ingerimos.
  2. Porque conservan todo el sabor auténtico y natural. ¿Quién no ha escuchado a sus padres o abuelos eso de "las frutas/verduras ya no saben como antes"?. Ahora las frutas y verduras tienen mejor pinta, pero saben mucho peor. ¿Tendrá que ver con la obsesión por las apariencias que reina en nuestros tiempos
  3. Porque con los métodos de cultivo tradicional que se siguen en la agricultura ecológica no se arrasa el suelo de cultivo, que no es contaminado en el ciclo de producción, sino que se fomenta la fertilidad de la tierra.
  4. Porque es un sistema en armonía con el medio ambiente. Al no usar fertilizantes químicos ni pesticidas no generan residuos tóxicos, potencialmente nocivos para la flora y fauna de los alrededores así como para las poblaciones cercanas (propagación de pesticidas en el aire, filtraciones en el agua...).
  5. Porque los trabajadores no sufren los efectos de los productos químicos. No hay más que pensar en la gente que trabaja en gran parte de los invernaderos de Almería, la mayoría de los cuales tiene problemas respiratorios, alérgicos y de piel.
  6. Porque se fomenta el consumo local. La mayoría de la producción ecológica se destina a los mercados de la zona. El consumo local supone menos huella ecológica, pues las emisiones de CO2 derivadas de los transportes de productos de agricultura, ganadería y pesca, son considerables. Sólo hace falta pensar en las "merluzas frescas chilenas" que se consumen aquí...
  7. Los principios de la ganadería ecológica exigen un trato respetuoso con los animales, proporcionándoles alimentos ecológicos y un espacio suficiente para que se muevan y hagan vida lo más parecida a la libertad.
  8. Porque la agricultura y ganadería ecológica no usan transgénicos, cuyos posibles efectos no están aún comprobados (y más de un estudio ha sido mafiósamente silenciado) y que sólo benefician a unos pocos. Si queréis saber más sobre los transgénicos os recomiendo fervientemente este documental. Es muy interesante y clarificador del mundo en que vivimos...
  9. El mercado ecológico está basado principalmente en pequeñas empresas, muchas de ellas familiares, ayudando al desarrollo de zonas rurales y a los lazos sociales entre productores y consumidores.
Desmontando algunas ideas preconcebidas...
  1. "Es más caro". Sí, es más caro, pero si pensamos en el beneficio social (porque se paga justamente a los agricultores), ecológico, y en el sabor y calidad de los alimentos, quizás no sea tan caro... Ladiferencia entre un tomate ecológico y otro que no lo es, es como la que hay entre un jabugo y un jamón cutre... No deja de ser una elección de en qué queremos invertir el dinero. Unos fuman, otros salen de copas y de cenas todos los fines de semana... nosotros comemos ecológico.
  2. "No hay tanta diferencia". Prueba a tomar un tomate ecológico de temporada o una fruta o un filete y hablamos...
  3. "Con productos ecológicos no se podría alimentar al mundo". Evidentemente la producción ecológica no está pensada para grandes cosechas, pero éstas son menos susceptibles a plagas porque se suplen los pesticidas con métodos tradicionales y con mucha más dedicación por parte del agricultor. Aún así teniendo en cuenta la cantidad de terrenos de cultivo dedicados actualmente para el biodiesel (que por cierto eleva el precio del trigo a precios prohibitivos para los países pobres, generando hambruna), la cantidad de comida que se tira en los supermercados, en las casas del primer mundo y que se estropea en transportes, es más evidente que con una buena gestión podría producirse mucho más alimento de forma ecológica. Aparte de que en el mundo se produce un 25% más de lo que se necesita, pero hay 1000 millones de personas que pasan hambre, por lo que donde habría que empezar a trabajar es en el reparto, que es dónde está el principal problema.
Me he dado cuenta de que muchos puntos de este post darían para desarrollar nuevos posts muy interesantes sobre transgénicos, reparto de bienes, desigualdades sociales...Y puede que lo haga. Pero después de este ladrillo, creo que pondré una receta cortita... :)

Bueno, nos vemos en biocultura!